Sirven para personalizar desde el nombre del comensal al del dueño de la copa extraviada en un  buffet. También para escribir una frase especial, una dedicatoria, incluso una poesía con la que obsequiar al invitado. A los niños les encanta escribir sobre ellas y dejar su mensaje. Tienen el tamaño justo  para una dedicatoria. Es un detalle, simplemente, pero, combinado con la decoración general  de la mesa, queda genial.

platos edén